LLamo y no respondes, clamo y te desentiendes de mi, soy como un desierto en medio de la nada un desconocido.Así es el sentir del corazón afligido, consumido en la sequedad y en la prueba, Pero aun en ese momento,también tú estás, No entiendo, no comprendo, me angustio, busco, desespero, pero tu celo me sustenta. Aun de este valle, saldré fortalecido, y no desmayaré, no te negaré, descansare en ti, guardaré silencio, seré como Elías escondido en la cueva, pero también de este lugar tu me sacaras y me llenarás de gozo, confortaras mi corazón, y me harás entender, Que del horno y de la piedra del molino tu procesas a tus hijos para hacerlos siempre mejor. Gracias Jesús.
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