Todo llega, y todo se acaba, ¡Parece que fue ayer! decimos muchas veces, y es verdad, el tiempo pasa tan rápido, miramos hacia atrás recordando los momentos del pasado y algunas veces con alegría, y otras con tristeza. Señor, tú eres el autor de la vida, el dueño del tiempo, Unos nacen y otros mueren, haces salir el sol, y traes las nubes, haces caer la lluvia, y la retienes, Nadie puede detener el tiempo, caminamos hacia la eternidad, nos sentimos como si todo hubiera pasado en un segundo. Tu nos dices: "Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día" Es por eso que necesitamos dejar todo en tus manos, porque tuya son todas las cosas.

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