Acostumbramos a mirar la paja en el ojo ajeno pero no miramos las veces que nosotros hemos fallado. Somos muy críticos con los demás, pero no nos juzgamos a nosotros mismos. La escritura nos aconseja que nos examinemos para que tengamos una limpia conciencia. Si en realidad fuéramos capaces de ver las veces que le hemos fallado a nuestros semejantes, No seriamos tan estrictos con los demás. La palabra dice: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Aprendamos de nuestro maestro a no juzgar tan ligeramente, porque cada uno de nosotros hemos fallado, y no solo una sino muchas veces, y a pesar de todo, Jesús no espero nuestro arrepentimiento, sino que primeramente se dio a si mismo, dando muestras de su gran amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.