Cuantas voces a nuestro alrededor, son como las emisoras de radio cuando mueves el dial te encuentras emisoras de todo tipo, música, noticias, consejos... Pero al final, eres tu y soy yo quien escoge lo que queremos escuchar, asi pasa siempre, allí donde aplicamos nuestros oídos, alimentaremos nuestra alma de una cosa u otra, de bendición o de maldición. Nuestros oídos, nuestros ojos, nuestra boca, son las puertas de nuestro interior, y lo que entra, es lo que contamina, o lo que bendice nuestra vida. Somos nosotros los que escogemos. Dios siempre trae el buen consejo, la buena enseñanza, y los sabios, los entendidos, son aquellos que preparan su tierra y siembran la buena semilla. No contaminemos el templo de Dios nuestro cuerpo con cosas que no edifican, Porque todo lo que entra en nosotros, produce fruto para vida o para muerte. Escoge pues siempre lo que te da y te produce vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.