La gratitud no significa que todo sea perfecto. Significa que, aun en medio de lo difícil, podemos reconocer las señales del cuidado de Dios: una palabra oportuna, fuerzas para levantarnos, alguien que nos escucha, un nuevo día.
La Biblia nos anima a dar gracias en toda situación, no porque cada situación sea buena, sino porque el Señor permanece con nosotros. Cuando el corazón esté cargado, detente un momento y nombra tres regalos que hoy recibiste. Tal vez parezcan sencillos, pero hablan del amor de Dios.
Agradecer cambia nuestra mirada. No borra los problemas, pero nos recuerda que no estamos solos ni vivimos sostenidos únicamente por nuestras fuerzas. Lleva al Señor tus preocupaciones y también tus alegrías. Pídele ojos atentos para descubrir su bondad en lo cotidiano. Hoy, da gracias por lo que tienes y confía en quien cuida de ti. Su fidelidad te acompañará mañana.
Pastor Luis Quiros
Versículo: «Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» — 1 Tesalonicenses 5:18


