Jesús fue a buscar fruto en una higuera, y no halló nada, solo hojas, así puede ser nuestra vida. El maestro nos llamó para que lleváramos mucho fruto. Dar fruto para un árbol es algo natural y asi deberia ser para nosotros, pues al estar unidos, en comunión con Cristo, el fruto del Espíritu habrá de manifestarse,y así igualmente las obras que El preparo. Al separarnos de Él nuestra vida se vuelve estéril, y allí donde debería haber fruto solo hallaremos hojas, apariencia, religiosidad, quizás mucha actividad, muchos afanes, pero lejos de la voluntad de Dios. Nos llamó para estar primeramente con El, Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado
Pr- Luis Quiros