Esperar no siempre es fácil. Cuando una respuesta tarda, la mente se llena de preguntas y el corazón puede cansarse. Quizá oras por alguien, buscando una salida o deseando que algo cambie. Dios ve lo que llevas por dentro, incluso aquello que no sabes explicar.La espera no significa que Él se haya olvidado de ti. Mientras el tiempo pasa, puedes acercarte a Dios y hablarle con sinceridad. Él te da fuerzas para este día, no todas las respuestas de una vez. También puede usar a una persona, una conversación o un paso para recordarte que no estás solo.Haz hoy lo que está a tu alcance y deja en sus manos aquello que no puedes controlar. Descansa en su amor; no tienes que apresurar el futuro para estar seguro. Dios sigue contigo en el camino, y puede sostener tu corazón mientras esperas con fe.
Pastor Luis Quiros
Versículo: «Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.» —


