Devocional: La lucha con nuestro yo
Tenemos una constante lucha con nuestro yo. Cuando pensamos que ya está sujeto y controlado, nos damos cuenta que aún no nos conocemos.En esta batalla diaria, el corazón se cansa y la mente se confunde. Queremos ser mejores, pero tropezamos con las mismas debilidades. Sin embargo, no estamos solos. Dios conoce nuestro interior mejor que nosotros mismos. Él ve más allá de nuestras caídas y nos ofrece su gracia transformadora.“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros —declara el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).No desmayes. Cada vez que reconoces tu fragilidad, abres espacio para que el Espíritu Santo obre en ti. Él es quien cambia nuestro carácter, sana nuestras heridas y nos da fuerzas para seguir.Confía. Mañana será un nuevo día de victoria, porque nuestra esperanza no está en nuestra fuerza, sino en el amor inagotable de Cristo.