domingo, 22 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 22 de febrero

 Cuando perdemos el celo por Dios y por su casa, apagamos el espíritu, Y un pueblo que no tiene pasión, que no responde a su llamado, no perdurará, Si este se enreda en los negocios de la vida  acaba en tibieza. Jesús cuando llegó al templo y vio a los cambistas y los que vendían palomas, dice que el celo por su casa lo consumió, y volcó las mesas de los cambistas y azotó a los que allí estaban profanando ése lugar santo. Necesitamos amor por la obra de Dios, por su iglesia, por su palabra, quitar de nosotros toda frialdad, y servir al Señor con todo nuestro corazón. A veces vemos más entrega en aquellos que practican una falsa religión, que nosotros que hemos recibido la verdad en Cristo. Seamos sinceros, pidamos perdón y entreguémonos nuevamente con una pasión renovada, El reino de los cielos es de los valientes. 

                                                                   

                                                                    

sábado, 21 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 21 de Febrero

La humildad no son posturas de manos ni caras de Santo, de echo Jesús en los evangelios reprendió duramente estas practicas que no son otra cosa que hipocresía. Humildad es dependencia de Dios, entender que lo necesitamos en toda nuestra manera de vivir, humildad es aceptar ese consejo que sabemos que nos va bien, que es acertado, aunque la persona que nos lo esta diciendo no nos caiga bien. Humildad es considerar a los demás como superiores a nosotros mismos. Porque no lo tenemos todo, porque siempre habran dones y talentos en los demás que nosotros no tenemos. Humildad es amar de corazón, humildad es respeto y generosidad, es echar de nosotros  ese ego que se engrandece con los aplausos, con la fama y el reconocimiento. Tenemos un maestro al que tenemos que imitar, y el mismo nos dijo, aprender de mi que soy manso y humilde de corazón.
Pastor Luis Quirós                                   

viernes, 20 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 20 de febrero

 En Dios no podemos saltarnos los procesos, no son agradables, pero necesitamos esforzarnos, ser obedientes, y pacientes y de esta manera los resultados serán los correctos. Las promesas de Dios se cumplen en el tiempo correcto, no cuando nosotros queremos. Abraham tuvo que esperar para ver la promesa cumplida y tener a Isaac su hijo, en sus brazos, Simeón y Ana, fueron un ejemplo de paciencia, pero ellos vieron al redentor, Otros murieron sin ver la promesa cumplida en sus días, pero siguieron creyendo, y se mantuvieron firmes, sin variación, y sirviendo aquel que todo lo puede. No servimos a Dios por la recompensa, por los beneficios que podamos obtener, y aunque las manos del Señor están abiertas para bendecirnos, no hay mayor gloria que saber que un dia, no muy lejano, estaremos con el para siempre.

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