La palabra de Dios nos dice que son los valientes los que arrebatan el reino de los cielos, Esta es una palabra que nos reta, que nos confronta a ser hombres y mujeres diferentes.Tenemos que ser valientes para orar, para predicar su palabra, para no dejarnos llevar por las burlas de este mundo, para no caer en las tentaciones del diablo. Hay una valentía carnal, que dice: "Yo soy más fuerte que tu, otros yo soy mas hombre, mas rico, mas..." Esa no es la clase de valentía que Dios Busca en hombres y mujeres, Dios esta buscando quien le obedezca, quien le ame al punto de renunciar a cosas que para muchos pueden ser muy importantes. Para eso hay que tener una fe sin limites y sin excusas en nuestro Señor Jesucristo. El tiene que ser para cada uno de nosotros el más importante, y para eso hay que ser muy valientes.
Creciendo en Cristo
Cumpliendo el llamado de Jesús: ¡¡A todas las Naciones!! PASTOR LUIS QUIROS.- ¿QUIERES FORMAR PARTE DE ESTE MINISTERIO? E S C R I BE N O S : luismquiros@gmail.com IGLESIA RESTAURACION TERRASSA www.restauracionterrassa.com HORARIOS DE REUNIÓN LUNES DE 7 A 8 DE LA TARDE ORACIÓN VIERNES DE 7 A 8.15 DE LA TARDE PLENARIA DOMINGOS DE 11 A 13 HORAS PLENARIA ESTAMOS EN AV. DE MADRID 30 TERRASSA WHATSAPP +34670209338 EMAIL luismquiros@gmail.com
domingo, 14 de junio de 2026
sábado, 13 de junio de 2026
Cinco minutos en su presencia 13 de junio
Satanas es padre de mentira, se le llama así porque fue el engañador en el huerto del Edén. La mentira desde entonces acompaña al hombre y a la mujer allí a donde quiera que esté. La escritura dice que los mentirosos no entran en el reino de los cielos, por lo tanto nosotros los que amamos a Dios y hemos confesado a Jesús como nuestro Salvador tenemos que huir de este pecado que tanto desagrada a Dios. Encontramos mentirosos en la política, ellos proclaman tantas cosas con la boca grande, pero al final solo eran palabras para ganar votos.Encontramos mentirosos en la religión, usando la escritura para ganancias deshonestas y atraer discípulos. La mentira nos quita la confianza en las personas, nos aleja de Dios y crea un muro de separación. Necesitamos renunciar a todo espíritu mentiroso, Jesús dijo "Yo soy la verdad" y la verdad, nos hace libres.