Cuántas veces escuchamos una predicación, que quizás no le dimos la debida importancia, y a los pocos dias, pasamos por la prueba. Cuando Dios trae una palabra a nuestra vida, no la trae por azar, esa palabra en los siguientes dias se hará carne en nosotros y seremos probados. El profeta Isaías escribió: "Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié" Necesitamos estar atentos a lo que sale de la boca de nuestros pastores, porque será la medicina que necesitamos para ser vencedores. Prestemos atención, estemos atentos, pongamos oído, porque su palabra es medicina y la sabiduría de Dios, el remedio.
Pr.Luis Quiros