¿Es de cobardes amar a nuestros enemigos, poner la otra mejilla, orar por los que nos ultrajan y nos persiguen? Para aquellos que aún no han entendido el amor de Dios y el evangelio es imposible entender este modo de actuar, y aun para los creyentes, llegar a ese nivel es difícil. Perdonar setenta veces siete , o dicho de otra manera las veces que hagan falta suena muy fuerte, y ponerlo por práctica, no es tarea fácil. ¿Porque nos pide Jesús algo que es tan difícil humanamente? Yo creo que hay cosas que ha veces son imposibles de cambiar para el hombre, y las cosas imposibles es la especialidad de Dios. Al amar, al perdonar, al pasar por alto la ofensa, estamos dejando las puertas abiertas a Dios para que El actué, es confianza, es fe, no es cobardía, es dejar nuestra incapacidad en aquel que todo lo puede.
Pastor Luis Quiros