Hay días en que hacemos lo que podemos y así no vemos cambios. La espera puede cansar el corazón, pero no significa que Dios se haya olvidado de ti. Él ve cada paso, escucha tus oraciones y permanece cerca, incluso cuando el camino parece quieto.No necesitas tener todas las respuestas para seguir confiando. Habla con Dios con sencillez: cuéntale lo que te preocupa y pídele fuerzas para vivir este día. Después, haz con amor lo que está delante de ti, sin cargar hoy con los temores de mañana.A veces el Señor abre una puerta enseguida; otras veces nos sostiene mientras esperamos. En ambos momentos, su cuidado no cambia. Descansa en su fidelidad y recuerda que no caminas solo. Da el próximo paso con paz: Dios puede guiarte, renovar tu esperanza y obrar a su tiempo, de maneras que todavía no alcanzas a ver.
Pastor Luis Quiros
Versículo: «Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.» — Salmos 37:5

