jueves, 5 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 5 de febrero

 El Apóstol Pablo expresaba estas palabras: He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación, y él lo podía decir con toda autoridad pues había pasado por ayunos, por cárcel, por apedreamientos... Vivimos en una sociedad exigente, y esa forma de vivir nos afecta, pensamos que necesitamos tantas cosas, y sin darnos cuenta somos como adictos a todo lo que nos exponen los medios. El dominio propio, la sabiduría, y la negación de nuestro yo, serán imprescindibles para no ser arrastrados por el marketing que nos atrapa. ¡No necesitamos de tantas cosas para ser feliz! Al estar vacíos de Dios nos llenamos con cualquier cosa que nos ofrecen, distraemos nuestro corazón engañoso, y nos apartamos cada vez más de aquel que lo llena todo, en todo: Jesucristo el Hijo de Dios.
Pr. Luis Quiros                                       

  

miércoles, 4 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 4 de febrero

 ¡Que poco aportan las discusiones!, Los enfados, las peleas, rompen amistades, separan matrimonios, dividen a los hermanos. Todo empieza con una pequeña chispa, pero no nos damos cuenta que ya llevamos dentro de nosotros un polvorín, hemos almacenado heridas, recuerdos que no se han sanado, ofensas que no han sido perdonadas, empezamos a poner nuestras cargas en la balanza, e intentamos que los pecados de nuestro prójimo sean mayores que los nuestros. Pero en este tipo de conflictos no hay ganador, todos pierden. Seguir el consejo de Dios en todo tiempo nos hubiera ahorrado muchos problemas, el hacer un examen de conciencia, hablar, comunicarse, decir con amor y humildad lo que nos hace daño, hubiera evitado seguir poniendo recuerdos y ofensas en la balanza. acabemos con el orgullo y abracemos el perdón, dejemos actuar a Dios que es amor.
Pr. Luis Quiros                                       

 

martes, 3 de febrero de 2026

Cinco minutos en su presencia 3 de febrero

Cuántas veces escuchamos una predicación, que quizás no le dimos la debida importancia, y a los pocos dias, pasamos por la prueba. Cuando Dios trae una palabra a nuestra vida, no la trae por azar, esa palabra en los siguientes dias se hará carne en nosotros y seremos probados. El profeta Isaías escribió:  "Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié" Necesitamos estar atentos a lo que sale de la boca de nuestros pastores, porque será la medicina que necesitamos para ser vencedores. Prestemos atención, estemos atentos, pongamos oído, porque su palabra es medicina y la sabiduría de Dios, el remedio. 

Pr.Luis Quiros                                   


 

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