Tu no cambias, tu Sangre derramada en la cruz fue eterna y para siempre, tu perdón no cesa, tu gracia me cubre, tu sanidad me ampara, cuando nombro el poder de tu sangre, los demonios huyen, cuando tu nombre es proclamado, hay victoria. Vivimos de espaldas a tu poder, mientras el mundo perece, callamos y no confesamos, evadimos hablar, mientras tu Santo Espíritu, me dice: ¡No calles! , Así será, No menospreciare tu sacrificio, tu reino ha llegado, tu vives en mi. Ejércitos serán destruidos, huestes derrotadas, principados claudicarán bajo el poder del nombre que es sobre todo nombre, hoy me levanto en autoridad conociendo que tu eres el Señor, y cielos y tierra ante ti se postrarán ¡tu nombre es Jesus!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.