Cuando estoy en tu presencia, y empiezo a conversar contigo Santo Espíritu, pareciera que el tiempo se detiene. Te cuento mis inquietudes, te presento mis problemas, y entonces escucho tu voz: ¡No temas! No hablas mucho, pero una palabra tuya basta para apaciguar los mares y mover las montañas. Cuando estoy contigo, se acaba el silencio del alma, y suenan los acordes de la vida y la esperanza, vivificas todo mi ser, me renuevas, Muchos pueden decir: ¡Cinco minutos es poco! Y así es, pero al estar cerca de ti los segundos suman, los minutos pasan, y cuando abro mis ojos, todo a cambiado, porque cinco minutos en tu presencia es una eternidad. Gracias Espíritu Santo, por ser mi compañero y amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.