Algunas veces parece que Dios llega tarde, pero cuando lo conocemos realmente, sabemos por experiencia que Él siempre llega a tiempo. El tiempo y el momento de Dios no es igual que el Nuestro. Desesperamos muchas veces porque la sanidad no llega, porque el dinero no alcanza, porque ese grave problema que tenemos no se soluciona pero en realidad, su mano poderosa ya está obrando. No desesperes, no tengas temor, lo que ha de venir vendrá, y como dice la palabra: Aunque tardare esperalo. Mientras tanto adora su nombre alábalo, y darle gracias por la respuesta, la incredulidad siempre será un retroceso, confía en él y él hará.Dios nunca retarda su promesa, en su tiempo Dios obrará fielmente conforme a su propósito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.