sábado, 31 de enero de 2026

Cinco minutos en su presencia 31 de enero

 Solo una cosa es importante, Tenemos que leer y estudiar las escrituras, asistir a la congregación, orar, ser santos, todo es un conjunto de acciones que nos recuerdan que somos hijos de Dios. Pero hay una cosa que considero la más importante de todas,  y quizás de esta no se habla en los púlpitos, Dios solo desea una cosa de nosotros, y esta es que le conozcamos. hicieron milagros, profetizaron, echaron fuera demonios, pero no pudieron entrar porque nunca le conocieron. Buscaban su propio interés, promocionarse, enriquecerse, tener un buen nombre, una iglesia y ministerio grande, pero nunca le conocieron.  Así nosotros hemos oído de Él, asistido a nuestra iglesia, hemos orado, pero ¿Sinceramente, le conocemos? Porque esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Pr.Luis Quiros                                     

     

viernes, 30 de enero de 2026

Cinco minutos en su presencia 30 de enero

 Acercarse a Dios es tan natural como estar con tu mejor amigo, puedes tener la confianza de que no te traicionara, ninguna palabra que tu le digas como un secreto saldrá de su boca. Así es nuestro Padre, cariñoso, emotivo, perdonador, lleno de bondad, al acercarnos a Él sabemos que está dispuesto a escucharnos, no tenemos que estar en un sala de espera, a que nos toque el turno, sus oídos siempre están dispuestos para escuchar nuestras cargas, nuestras peticiones, Él nos puede entender, pues se hizo hombre, habitó entre nosotros. Dice su palabra
porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hoy es un buen día para hablar con nuestro Padre, y depositar todas nuestras cargas en su almacén celestial.
Pr. Luis Quiros 
                                                           

jueves, 29 de enero de 2026

Cinco minutos en su presencia 29 de enero

 No somos nosotros, es el, Cristo Jesús,  autor y consumador de nuestra fe, Él sustenta nuestra esperanza, y sabiendo esto, muchas veces pensamos en estrategias, en fórmulas y acudimos a la sabiduría humana para resolver o hacer algo que solamente nuestro Dios puede hacer. Gracias por supuesto a la ciencia, a la medicina, a los médicos, porque hacen nuestra vida más fácil y agradable. Pero hay momentos en que solo doblando nuestras rodillas delante de nuestro creador podremos mover su mano para lo imposible. Ayunar, clamar desde lo más profundo de nuestro ser, llorar y quebrantar nuestro corazón en el altar. Pedir perdón, arrepentirnos de nuestros pecados, reconocer nuestra pequeñez y entregar nuestra vida. No es nada nuevo, está escrito:  si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré...
Pr.Luis Quiros
                                                               

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