“Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24). Este diseño divino para el matrimonio no es solo un mandato legal, sino una profunda transformación espiritual y relacional.Dejar no significa abandonar el amor o la honra hacia los padres; significa cambiar el orden de nuestras prioridades. Implica que el nuevo hogar que construyes con tu cónyuge ahora pasa a primer lugar. Ser una sola carne va mucho más allá de la unión física. Representa la fusión de dos almas, dos historias y dos voluntades para caminar en total comunión, transparencia y propósito común.En este proceso, los lazos del pasado maduran para dar espacio a la intimidad del presente. Hoy, busca fortalecer esa unidad divina. Protege tu matrimonio, edifica con paciencia y recuerda que el amor verdadero se teje diariamente bajo la gracia y el diseño de Dios.
Pastor Luis Quiros
“For this reason a man will leave his father and mother and be united to his wife, and they will become one flesh” (Genesis 2:24). This divine design for marriage is not just a legal mandate, but a profound spiritual and relational transformation.
Leaving does not mean abandoning love or honor toward parents; it means shifting the order of our priorities. It implies that the new home you build with your spouse now comes first. Becoming one flesh goes far beyond the physical union. It represents the merging of two souls, two stories, and two wills to walk in total communion, transparency, and common purpose.
In this process, past bonds mature to make room for the intimacy of the present. Today, seek to strengthen that divine unity. Protect your marriage, build with patience, and remember that true love is woven daily under God’s grace and design.
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