Todos tenemos momentos en que fallamos y quisiéramos volver atrás. Pero Dios no nos mira con desprecio ni cierra la puerta cuando tropezamos. Su amor nos invita a levantarnos, recibir su perdón y comenzar de nuevo, con el corazón dispuesto a aprender.
La gracia de Jesús nos recuerda que todavía hay esperanza. Cuando reconoces tu error delante de Dios, puedes dejar de esconderte. Él conoce tu fragilidad y también ve lo que puede formar en ti. Da el paso que te toca: pide perdón, repara lo que puedas y vuelve a caminar con fe.
No permitas que la culpa te convenza de que ya no hay futuro. La misericordia del Señor se renueva cada mañana. Hoy puedes empezar otra vez, acompañado por su paciencia. Respira, ora y confía: Dios sigue trabajando en tu vida, y su amor te ayudará a avanzar con humildad y esperanza.
Pastor Luis Quiros
Versículo: «Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.» — Lamentaciones 3:23

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