El apóstol Pablo escribía: Ya no vivo yo, vive Cristo en mi. Cuando el expreso estas palabras, no lo hacía de una forma poética, o porque quedaba muy bien. El apóstol fue tomado literalmente por el Espíritu del Señor. No era Pablo quien oraba, era el Espíritu Santo en él, no era Pablo el que hablaba, sus palabras salían del mismo trono de Dios. Otra expresión de este gran hombre fue" Con Cristo estoy juntamente crucificado" Esto significa muerto, el viejo Saulo que perseguía a la iglesia murió. Ahora reinaba Cristo en su vida. Nosotros como creyentes tenemos que dejar de ser nosotros para que Enmanuel: Dios con nosotros, tome nuestra vida. Dile hoy al Espíritu Santo: Toma mi vida Señor y hazla morir, quiero que seas tu en mi. para que todo lo que haga, lo que diga, cuando ministre, cuando calle, seas tu y no yo.
Pr. Luis Quiros