Jesús dijo algo muy importante, y es que necesitamos ser como niños, para entrar en el reino de los cielos, pero no niños en la inmadurez, si no niños en la inocencia de creer en su palabra. A medida que nos hacemos mayores, nuestro corazón espiritual, dígase nuestra mente, se endurece, ya no confiamos en nadie, lo razonamos todo, y le damos mil vueltas a las cosas antes de aceptarlas, los niños se van a la cama con la última historia que se les ha contado, sueñan con ella, tienen imaginación, son inocentes en su forma de pensar. A veces somos niños en nuestros enfados, nos nos han dado la razón,y pareciera que nos han quitado nuestro juguete preferido ,lo demostramos con nuestra cara triste, con nuestro silencio, Pablo el apóstol decía:
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Seamos maduros en nuestra manera de pensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario, Es importante para nosotros conocer tu opinión.