En un mundo lleno de incertidumbre, la pregunta de Judas resuena en nuestro corazón: ¿cómo podemos experimentar a Dios de manera real? La respuesta de Jesús es una promesa tan profunda como reconfortante. Él no se manifiesta a través de un espectáculo externo, sino mediante una relación íntima de amor y obediencia con cada uno de nosotros.Cuando decides guardar su palabra, abres la puerta a un milagro extraordinario. No estás solo en tus batallas cotidianas. El Padre y el Hijo no solo te visitan en momentos de necesidad; ellos eligen tu vida como su hogar permanente. Esta verdad nos llena de una esperanza indestructible. Si el Creador del universo hace morada en ti, tienes toda la fuerza, la paz y el amor necesarios para vencer cualquier tempestad. Camina hoy con fe, sabiendo que eres el templo habitado por su gloriosa presencia.
Pastor Luis Quiros