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domingo, 15 de octubre de 2017

Escuchando a Dios 2 parte


La importancia de atender y escuchar la palabra de Dios.
Juan 8:47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
· Prestar atención a lo que uno oye.
· Hacer caso de un consejo o aviso.
· Saber escuchar es un arte, nadie madurará ni crecerá tanto mentalmente como espiritualmente si no aprendemos a escuchar.
· . Mucha gente centra su atención en lo que va a decir después de que termine de hablar la otra persona. Ni siquiera intentan comprobar lo que creen haber oído, y mucho menos reconocer el tono o los matices emotivos.
. Al escuchar con atención, le está expresando a otra persona que es importante para usted, que tiene determinado valor lo que está diciendo. Con esto, al mismo tiempo que genera un clima positivo para la comunicación y las relaciones interpersonales, está contribuyendo a que la otra persona lo trate con idéntico respeto y consideración.
Normas básicas para escuchar
· Deje de hablar. Y de pensar en otros cosas, céntrate en lo que estas oyendo y analízalo. Usted no puede escuchar si está hablando.
· Se paciente. Dedíquele el tiempo necesario, no interrumpa antes de que el otro acabe
· Evite discusiones y críticas, sea prudente con sus argumentos.
· Demuestra con un buen carácter que es importante lo que estas oyendo.
· Tener una actitud de escucha es tener en cuenta al otro.
· Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse. · Santiago 1:19 | NVI
·
-Cuando el corazón se endurece no se escucha la palabra de Dios.
Éxo 7:13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.
-La rebeldía y la altivez es una muestra de que no estamos escuchando a Dios en su palabra.
Deu 1:42 Y Jehová me dijo: Diles: No subáis, ni peleéis, pues no estoy entre vosotros; para que no seáis derrotados por vuestros enemigos.
Deu 1:43 Y os hablé, y no disteis oído; antes fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, y persistiendo con altivez subisteis al monte.
Deu 1:44 Pero salió a vuestro encuentro el amorreo, que habitaba en aquel monte, y os persiguieron como hacen las avispas, y os derrotaron en Seir, hasta Horma.
· Nuestra desobediencia hace que Dios cierre su oído y no nos oye.
· Moises un hombre de Dios no fue oído por Jehová.
Deu 3:26 Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escuchó; y me dijo Jehová: Basta, no me hables más de este asunto.